martes, 23 de enero de 2018

Pros y contras de hipotecas a tipo fijo. Fuente :Expansión

Las previsiones apuntan a que en este 2018 se consolidará su recuperación. El sector inmobiliario, uno de los más castigados durante los años de crisis, seguirá la línea de crecimiento que empezó a trazar en 2017.

En este sentido, los expertos creen que en el recién estrenado año, el precio de la vivienda nueva subirá alrededor de un 5,00% y, en algún concreto, incluso lo podría hacer por encima del 10%.
Todo ello aderezado con la entrada en vigor, durante el primer semestre, de la nueva Ley hipotecaria que, entre otros, conllevará una rebaja de las comisiones por cancelación de los préstamos para la adquisición de viviendas y no se podrá exigir la contratación de otros productos de la entidad para poder conseguir la hipoteca.
En este contexto, se prevé un crecimiento de las solicitudes de los préstamos para comprar viviendas y, siguiendo la tendencia de los dos últimos años, sobre todo a tipo fijo. De hecho, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en octubre de 2017 las hipotecas a tipo fijo supusieron un 34,4% de los registros (el 28,6% en 2016 y el 9,7% en 2015).
Además, según un estudio del comparador de productos financieros CrediMarket, en 2017 el mercado de hipotecas fijas fue el más agitado: es en el que se produjo más cambios, sobre todo en cuanto a subidas de intereses se refiere.
Desgranamos a continuación cuatro pros y contras de esta clase de hipotecas:
  1. Las cuotas son siempre las mismas
    A no ser que el titular de la hipoteca decida variar la contratación de los productos adicionales, con los que se obtiene una rebaja del interés, las cuotas van a ser siempre las mismas durante toda la vida del préstamo, sean 15, 20 o 30 años.
  2. Los intereses son más altos que en las variables
    Los tipos fijos son más elevados que los diferenciales que se suman al euríbor en las hipotecas variables. Así, a día de hoy, los primeros pueden oscilar entre el 1,50% y el 4,00%, en función de la entidad, el plazo de amortización y la contratación de otros productos.
    En cambio, en los segundos se mueven entre el 0,85% y el 2,70%. Con todo, cabe señalar que los intereses fijos son los más bajos de los últimos años y es que, apenas hace un lustro, podían ser de hasta el 8,00%.
  3. No te beneficias del euríbor negativo
    Desde febrero de 2016, el euríbor, tipo de referencia mayoritario en las hipotecas a interés variable que se firman en España, está en números rojos. Este hecho ha provocado constantes rebajas en las cuotas de los hipotecados están vinculados a él y les tocaba revisión.

    A modo de ejemplo calculamos, con el simulador hipotecario de CrediMarket, las cuotas de un préstamo de 100.000 euros a amortizar en 20 años y con un diferencial del 1,00%, cuyas revisiones de cuotas se llevan a cabo cada mes de julio. En 2015 (0,167%) eran de 467 euros; en 2016 (-0,056%), de 457 euros; y en 2017 (-0,0154%), de 453 euros.
    Pero el euríbor no siempre se va a mantener en negativo. De hecho, todo apunta a que en breve se inicie su recuperación, lo que provocará una nueva subida en las cuotas. Así, si viajamos hasta julio de 2008 (5,393%), año en el que el tipo de referencia marcó máximos históricos, por la misma hipoteca se tenían que pagar 739 euros al mes.
  4. Los plazos de amortización son más cortos
    Históricamente, los plazos de amortización de las hipotecas a tipo fijo han sido más cortos que los de las variables. Las primeras apenas llegaban a los 15 años, y las segundas se podían alargar hasta los 40. Sin embargo, desde hace un par de años se pueden encontrar en las carteras de productos de las entidades hipotecas a tipo fijo hasta a 30 años.

domingo, 21 de enero de 2018

Quiénes han superado o rozan los máximos de 2017. Fuente: El Economista

Con el fuerte arranque que ha protagonizado la bolsa española en 2018, hasta tres compañías del Ibex 35 han conseguido superar los máximos registrados el año pasado y otras tantas se han quedado a un paso, ofreciendo así una clara señal de fortaleza.


Con la bolsa española de nuevo intentando recuperar la senda alcista y que llevaría al Ibex a buscar los máximos de 2017 (ver páginas 2 y 3) toca ser selectivo para aprovechar el recorrido que ofrece el mercado. En este sentido, hasta tres compañías del Ibex han logrado batir los máximos que marcaron el pasado año y otras tantas están a un paso, ofreciendo así, desde el punto de vista técnico, una oportunidad para aprovechar su fortaleza.
ArcelorMittal
Nada más y nada menos que en casi un 10 por ciento ha superado ya ArcelorMittal el máximo marcado en 2017. La recuperación de la demanda del acero está siendo su principal impulsor y desde los mínimos que registró en el mes de junio ya ha escalado más de un 68 por ciento. Las firmas de inversión siguen confiando en el grupo. Es el caso de Citi que argumenta que las condiciones de mercado siguen siendo favorables, con un escenario de recuperación de la demanda de acero en todos sus mercados.
Desde el punto de vista técnico, la firma se enfrenta a la importante resistencia de los 30,70 euros, entorno de máximos entre los años 2012 y 2014 desde donde se originó el último gran tramo bajista hasta los mínimos marcados el pasado año. En este entorno podría encontrar un freno temporal en los ascensos, que en principio sería una simple consolidación para seguir ascendiendo mientras no pierda niveles como son los 26 euros.
Cellnex Telecom
El gestor de infraestructuras para el sector de las telecomunicaciones fue uno de los valores destacados del pasado 2017, ya que logró una subida superior al 56 por ciento. Sin embargo, parece que no ha tenido suficiente. Y es que la firma desarrolla una impecable tendencia alcista en subida libre y no mostrará debilidad mientras no ceda los 21,20 euros en el más corto plazo y sobre todo los 19,80 euros como soporte fundamental (está a menos de un 1 por ciento de batir sus máximos de 2017).
Además de su situación técnica, destacan sus fundamentales. Desde Banco Sabadell, indican que el grupo cuenta con "una alta visibilidad del negocio y una generación de caja sólida y estable gracias a contratos a largo plazo en un sector apalancado al crecimiento de los datos y que se puede beneficiar de la racionalización del negocio de redes móviles en Europa. Además, creemos que Cellnex es un target claro para operadores de EEUU con ambiciones de expansión en Europa". Según las previsiones de los expertos, la compañía lograría casi triplicar su beneficio entre 2016 y 2019, hasta superar los 100 millones.
Amadeus
"Es líder con una cuota de mercado del 44 por ciento en un mercado con muy pocos players y barreras de entrada enormes. Cuenta con visibilidad y crecimiento gracias a las dinámicas del tráfico aéreo, así como por las inversiones realizadas para seguir siendo competitivo. Elevada generación de caja, dividendo sostenible y al alza, management de calidad… ¿Quién da más?". Es la valoración que hace Gonzalo Sanz, analista de Mirabaud Securities España, sobre otra de las compañías que es pura fortaleza, Amadeus.
El proveedor de servicios tecnológicos para la industria de viajes y turismo ha superado en un 1 por ciento los máximos alcanzados el pasado año, de hecho, está marcando nuevos máximos históricos confirmando la continuidad de la tendencia en subida libre absoluta. A corto plazo no mostrará ningún signo de debilidad destacable mientras no ceda los 59,15 euros, base de la última fase consolidativa.
Viscofan
Viscofan ha sido durante mucho tiempo uno de los componentes del Ibex con peor recomendación. No obstante, el grupo no sólo se ha quitado de encima el consejo de venta, sino que ofrece perspectivas atractivas, siendo clave la recuperación de los márgenes. "Creemos que debería ser capaz de aprovechar el entorno actual y disfrutar de una recuperación en los volúmenes gracias a una gama de productos más amplia y una mayor diversificación geográfica", indican desde Exane BNP Paribas. Desde el punto de vista técnico, es un título que está atacando sus máximos históricos establecidos en 2015 y que apunta a mayores subidas mientras no pierda los 48,70 euros y más a corto plazo los 52,80 euros.
Prosegur
Es una de las firmas no Ibex más destacadas, ya que sigue mostrando mucha fortaleza y mantiene sus opciones de seguir marcando máximos crecientes mientras no pierda los 6,50/6,35 euros (está a un 0,8 por ciento de sus máximos de 2017). Este año se espera que su cotización esté apoyada por Europa y Brasil, tal y como recuerda Rafael Cavanillas, de Ahorro Corporación: "Para 2018 prevemos un crecimiento sostenido impulsado por la reactivación del PIB en Europa, y sobre todo, destacamos la vuelta a la rentabilidad en la seguridad de Brasil". A esto se une las previsiones de crecimiento para Cash, la filial de la que controla más de un 70 por ciento.
De cara a los beneficios de 2017 los expertos esperan una mejora cercana al 30 por ciento, lo que implicaría superar los 170 millones de euros, aunque no sería hasta el actual ejercicio cuando marcaría una cifra récord, ya que el incremento 14 por ciento que se prevé la llevaría a superar los 200 millones de euros, algo que nunca ha conseguido.

jueves, 18 de enero de 2018

Los auditores creen que se superará la previsión del Gobierno del 2,3% para este año. Fuente: El Economista

Casi un 60% de los auditores que asesoran en áreas vinculadas con la contabilidad, las finanzas o los procesos concursales, tienen una opinión generalizada de que se superará la previsión de crecimiento del 2,3% estimada por el Gobierno para este año, e incluso un 6% de ellos indica que el crecimiento será bastante más fuerte del previsto oficialmente.
Así se desprende de una encuesta de coyuntura sobre perspectivas y evolución de las variables económicas en el segundo semestre de 2017, realizada al panel de expertos de la Junta Directiva del Instituto de Censores Jurados de Cuentas de España (ICJCE), compuesto por 34 auditores de firmas que auditan las cuentas anuales de cientos de medianas y grandes empresas españolas.
Todos coinciden en que la economía española evoluciona de una manera favorable en casi todos los indicadores, como la cifra de negocios, actividad, liquidez o resultados, lo que favorece la contratación y la inversión, especialmente la destinada a reducir costes.
La evolución positiva de la economía contribuirá a la creación de empleo, tal y como estima el 71% de los auditores, y será importante, como lo cree un 12% adicional, mientras que un porcentaje similar lo ve estable y un 6% percibe un pequeño repunte en la destrucción de empleo. La percepción de la situación es prácticamente idéntica a la contemplada en la primera parte del año y sensiblemente mejor que la de 2016.
De su lado, la evolución del salario medio estaría subiendo en las empresas, según el 71% de auditores consultados o cuando menos se mantiene en el resto, según el 29%.
En cualquier caso, la estimación media está por debajo de la prevista en el primer semestre, lo que podría indicar que se perciben alzas en los salarios, pero inferiores a las inicialmente estimadas por nuestro panel de expertos.
Otro de los problemas que afecta al empleo es la conflictividad laboral, que no está siendo un problema para el 65% de los encuestados, a pesar de que está creciendo en términos comparativos. Solo un 29% ve un ligero crecimiento en la misma, compensado parcialmente por un 6% que cree que incluso estaría disminuyendo.

Mejora la cifra de negocios

La cifra de negocios actual está mejorando levemente según un 59% de los encuestados, mientras que otro 35% estima que crecen significativamente o muy significativamente, en relación con el período anterior. Los más pesimistas, un 6%, valoran un mantenimiento, pero en ningún caso se percibe una disminución de las ventas. Este indicador viene creciendo sin pausa desde octubre de 2016.
De igual forma, los profesionales valoran la creación de empresas, que estarían aumentando en número neto, esto es, considerando posibles cierres y quiebras, de manera leve (47%) o importante (12%), mientras que el resto ve cierta estabilidad en la apertura de negocios.
En términos comparativos, se sitúa en el nivel más alto de los dos últimos años, aunque, de nuevo, el ritmo de crecimiento estaría pausándose levemente.
La actividad económica general, que incluye el consumo, espera crecimientos leves, según un 76% de los expertos, mientras que un 12% ve crecimientos importantes y el resto sólo espera un mantenimiento de la actividad en niveles de 2017. Los auditores prevén una evolución de actividad y consumo algo por debajo de lo previsto para la segunda parte de 2016, por lo que el crecimiento de ventas vendría apoyado, al menos parcialmente, por el turismo y las exportaciones.

Turismo y tipos de interés

Casi cinco de cada diez auditores creen que el turismo tiene recorrido alcista, a pesar de las buenas cifras del año anterior; un 40% que piensa que se mantendrán en los niveles actuales y sólo uno de cada 10 cree que se ha tocado techo y comenzará a disminuir.
La opinión sobre los tipos de interés en cambio no es tan favorable, ya que, frente a un 47% que cree que se mantendrán, otro 47% cree que empezarán a subir e incluso un 6% estima que empezarán a crecer significativamente.
No existe tampoco consenso respecto a la evolución del tipo de cambio, ya que un 35% cree que se mantendrá, e incluso un 24% asegura que todavía bajará algo frente al dólar, mientras que otro 35% cree que el euro se revalorizará frente al dólar. Sólo un 6% opina que esta revalorización será significativa.
Asimismo, el precio de las materias primas y el petróleo subirá según un 76% de los encuestados, mientras que un 12% cree que subirán significativamente. El resto opina que los precios se mantendrán con cierta estabilidad en el conjunto del año.

Inversión empresarial

Por otra parte, la inversión en bienes de equipo se encuentra al alza con ritmos crecientes, conforme opinan un 88% de los expertos a los que hay que añadir otro 6% que piensa que está creciendo de manera importante. El 6% restante tampoco ve disminución y apuesta por el mantenimiento de las cifras de trimestres anteriores.
La inversión en internacionalización o adquisición de empresas sigue evolucionando de manera importante o muy importante, según la opinión de un 76% y un 18% de los encuestados respectivamente, solo un 6% ve estabilidad.
Mientras, el 70% de auditores piensa que la liquidez de las empresas también está creciendo, mientras que el resto creen que el crecimiento es fuerte o se mantiene. Sólo dos de cada 10 ven estabilidad.
El endeudamiento empresarial, en paralelo, estaría disminuyendo levemente según un 53% de los expertos, mientras que otro 35% cree que se mantiene y un 12% baja, si bien este índice es mucho más alto que en cualquier otro período de los dos años anteriores, es decir, parece que las empresas están volviendo a acudir al crédito bancario.
El crecimiento de la liquidez, así como la solicitud de fondos al sistema bancario y a los propios accionistas, augura nuevos movimientos inversores, lo que "podría confirmar la idea de que las empresas españolas se estarían preparando para momentos más duros que los actuales".
Por último, el resultado empresarial continúa creciendo, según opinan nueve de cada 10 profesionales entrevistados. De hecho, un 20% percibe crecimientos importantes, pero ya a niveles inferiores a los del primer semestre de 2017. El resto aprecia estabilidad en los niveles de beneficios.
En paralelo, el dividendo a cuenta o con cargo al resultado crece en opinión del 71%, frente a un 20% que ve estabilidad, apreciando el resto un ligero descenso.

martes, 16 de enero de 2018

Seedproof, para votar ideas de emprendimiento. Fuente: wwwhat's new

Uno puede tener una idea que a su juicio personal puede ser la mejor, pero a la hora de la verdad, ese servicio o producto nacido tras esa idea puede no llegar a cuajar en la sociedad, o dicho de otro modo, que los usuarios destinatarios de ese servicio o producto no quieran hacer uso del mismo.

Para que los emprendedores puedan situarse por el camino correcto antes de llevar a cabo el proyecto de lanzamiento para un servicio o producto concreto, nace Seedproof, una comunidad donde de forma colaborativa se votan ideas de emprendimiento, tanto de forma positiva como negativa, manteniendo en las primeras posiciones aquellas ideas de emprendimiento mejor valoradas colectivamente, perdiéndose en las últimas posiciones aquellas que la comunidad considere que no son válidas.
Por otro lado, los usuarios también pueden exponer problemas que hasta ahora ningún producto o servicio hayan dado solución para que a raíz de ello el resto de usuarios de la comunidad puedan aportar sus ideas sobre estos problemas, pasando las nuevas ideas recabadas a la fase de votación de la comunidad como cualquier otra idea.
Se trata de una plataforma gratuita, disponible en fase beta, a la cual tan sólo es necesario contar con una cuenta en Facebook para poder participar, tanto para poder publicar nuevas ideas o problemas como para votar las ideas expuestas.
Además de los votos, las ideas también pueden recibir comentarios que permitan perfeccionar, o en su caso, desistir de llevar a cabo del emprendimiento de los proyectos que están tras las ideas. Además, Seedproof va mucho más allá posibilitando entrar en contacto con aquellos otros usuarios que puedan estar interesados en invertir capital, entre otras posibilidades.

domingo, 14 de enero de 2018

Adiós a 2017: el año en el que España recuperó el PIB perdido pero con menos empleo y más precario. Fuente: El Economista.es

·        La economía española cerrará este año en su nivel más alto de la historia
·        El tirón del turismo crea empleo precario: temporal y peor pagado
·        El Gobierno no tiene presupuestos para 2018 ni visos de reformar nada

El año 2017 pasará a la historia por la recuperación del Producto Interior Bruto (PIB) previo a la crisis. Tras una década por debajo, la economía ha vuelto al nivel que tenía en 2008, aunque con una composición muy diferente a la que tenía entonces. Si entonces, el tirón de la economía era el ladrillo, este año el turismo, el consumo y el sector exterior han sido los motores. Aunque el saldo del año es positivo, muchos de los problemas que tenía España hace un año persisten, e incluso se han agudizado.

Empecemos por lo bueno: el Producto Interior Bruto (PIB) va a cerrar el ejercicio con un crecimiento en torno al 3,1%. El efecto de la crisis de Cataluña por ahora no se nota demasiado ni en las cuentas nacionales ni en las autonómicas y el Banco de España apuesta por un avance del 0,8% en el último trimestre del año. Gracias a ello, será un hecho que este año se superará el récord de PIB registrado en 2008.
La buena marcha del sector exterior es uno de los motivos de la recuperación, aunque también han ayudado los buenos datos de consumo, que ya están a menos de un 5% del récord de 2008 de la mano del turismo. Según el INE, el año 2017 cerrará por primera vez en la historia con más de 80 millones de visitantes extranjeros.
Incluso la construcción vuelve a dar alegrías a la economía. Aunque su aportación al PIB nacional aún sigue siendo de poco más de la mitad que en los años de la burbuja, acumula 11 trimestres consecutivos de crecimiento y está cerca de los niveles que tenía en 2011.
Quizá lo mejor de este dato de crecimiento haya sido que su traslado prácticamente en su totalidad al empleo. El año 2017 va a cerrar con una creación de empleo de unos 600.000 puestos de trabajo, lo que permitirá a la tasa de paro bajar del 16% por primera vez desde el año 2008 y superar los 19 millones de ocupados por primera vez en esta década.

El empleo crece, pero es precario y mal pagado

Pero eso no significa que todos nuestros problemas laborales se hayan resuelto en este 2017. Para empezar, a pesar de haberse recuperado el nivel de PIB previo a la crisis, el de empleo es un 8% inferior y sólo una comunidad autónoma, Baleares tiene más ocupados que hace diez años. Esto significa que España es capaz de producir lo mismo que antes, pero con menos empleo, con las consecuencias de ello tiene.
Además, España sigue teniendo más de 3,7 millones de desempleados y, de ellos, más de 1,3 millones llevan más de dos años sin pisar el mercado laboral, lo que les ha dejado en muchos casos sin apenas prestaciones públicas y con serios problemas para regresar a él incluso aunque se mantuviera el ritmo de creación de empleo de este último año. 
Otro de los problemas que no se ha resuelto este año es la llamada precariedad del empleo creado, ese concepto bajo el que se aglutinan defectos como la temporalidad, los bajos salarios o la rotación excesiva en los contratos. La tasa de temporalidad ha subido hasta rozar el 23%, su nivel más alto desde 2008, debido en parte a la rotación del mercado laboral.
Según los datos de Empleo, la duración media de los contratos temporales ha bajado hasta los 52 días, un 33% menos que en 2008 y más de una cuarta parte de los contratos que se han firmado en 2017 han durado siete días o menos. La subida del empleo en el turismo, especialmente en la hostelería, que ha pasado de representar el 5% de los puestos a más del 8%, estarían lógicamente detrás de esta alta rotación.
Esta alta temporalidad y contratos de quita y pon, incluso en sectores donde antes era una excepción, como la Educación, provoca que las condiciones de los nuevos contratos sean peores que las ya existentes. Según un estudio de David Fernández Kanz, los nuevos sueldos son un 12% menores que los que se pagaban en 2008. Esta situación es especialmente difícil para los jóvenes ya que los salarios de entrada en el mercado laboral han caído un 14% frente a los años previos a la crisis.

Los jóvenes se quedan fuera de la recuperación

Estas condiciones hacen que, a pesar de la recuperación del nivel de PIB previo a la crisis, la renta siga sin hacerlo. Según los datos del INE, la renta disponible de los hogares es ahora un 3% más baja que antes de la crisis. Es decir, España produce más con menos trabajadores, lo que hace que el récord de PIB no se traslade a los bolsillos de los ciudadanos, sobre todo los de los jóvenes, que sigue lejos de los niveles precrisis.
Además, 2017 también será recordado por la rebaja del déficit público, que, si no sucede nada extraño, llevará a que España abandone el protocolo de déficit excesivo el próximo año, cuando su desfase presupuestario bajará del 3% del PIB por primera vez desde el año 2010. Pero tampoco este logro puede ocultar las sombras que se esconden detrás de él.
A pesar de las previsiones del Gobierno, la deuda pública sigue rondando el 100% del PIB y el porcentaje sólo se reduce por la mejoría del PIB, ya que el saldo total no deja de aumentar. Por el momento, este altísimo nivel de deuda no es un problema debido a los bajos tipos de interés de las emisiones del Tesoro, pero podría llegar a serlo si la retirada de estímulos del BCE y la subida de la inflación elevan los tipos sin que España haya hecho nada por rebajar su endeudamiento, como sucede hasta ahora.

Sin presupuestos ni reformas a la vista

Además, el Gobierno afronta 2018 sin ni siquiera haber llevado los presupuestos del próximo año al Congreso de los Diputados. La crisis de Cataluña hizo que el PNV se lo pensara dos veces antes de apoyar las cuentas de 2018, lo que provocó que Montoro decidiera no presentar el proyecto de presupuestos en el último momento. Así que el Ejecutivo afronta el próximo año debilitado y con dudas sobre su capacidad para sacar adelante unas nuevas cuentas, incluso tras dar luz verde a las nuevas cifras del cupo vasco para atraer al PNV.
Esta debilidad parlamentaria también se ha traducido en la parálisis reformista del Gobierno. Si en 2016 no se aprobó medida alguna por estar el Ejecutivo en funciones durante la mayor parte del año, en 2017 han sido las dificultades parlamentarias las que han llevado a postergar buena parte de las reformas prometidas por Rajoy en la investidura. Ni la educación, ni las pensiones, ni el sistema fiscal han visto ningún avance en este 2017. Sólo la financiación autonómica ha registrado un mínimo avance, pero por el momento parece lejana una reforma también en este aspecto.
Además de la educación, quizá la reforma que parece ahora más urgente es la de las pensiones. El Gobierno ha recurrido a un préstamo de 10.000 millones de euros hacia la Seguridad Social para no agotar el fondo de reserva de las pensiones, pero el año termina con un importe que ya no da ni para pagar una nómina y un déficit que apenas se ha corregido a pesar de que los ingresos del sistema podrían alcanzar la cifra más alta de su historia.